El conocimiento tácito: tesoro oculto de las empresas

España se enfrenta a una encrucijada laboral donde el envejecimiento y la jubilación masiva de perfiles técnicos amenazan con algo más que la falta de mano de obra: la evaporación de décadas de experiencia acumulada. Este riesgo se vuelve tangible cuando un proyecto se estanca o una máquina se detiene simplemente porque «el que sabía» ya no está, dejando al descubierto la fragilidad del conocimiento tácito. En este escenario de transformación profunda, proteger ese activo invisible pero vital es el desafío crítico para garantizar la continuidad operativa y el futuro de los sectores estratégicos de nuestra economía.

A diferencia del conocimiento explícito (manuales, procedimientos, bases de datos), el conocimiento tácito es aquel que no se puede simplemente expresar con palabras. Es la intuición del comercial, el «toque» del técnico o la capacidad de un directivo para descifrar una situación compleja gracias a la experiencia.

Algunas cifras que dan que pensar

Según el análisis del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, en la próxima década se jubilarán más de cinco millones de personas en España. Lo que dibuja una ratio especialmente preocupante: un trabajador nuevo por cada tres jubilaciones.

No se trata de un debate abstracto, sino de una realidad con profundas implicaciones estratégicas y financieras:

La fuga de estos conocimientos invisibles no avisa. Se manifiesta en una disminución de la productividad acompañada de un aumento de los errores costosos, en un alargamiento del tiempo necesario para que los nuevos empleados adquieran competencias, así como en una pérdida de ventaja competitiva, ya que este conocimiento único es, por naturaleza, difícil de imitar por parte de sus competidores.

¿Cómo proteger este tesoro?

Para transformar este conocimiento individual en riqueza colectiva, la empresa debe convertirse en una «empresa que aprende». El modelo SECI (Socialización, Externalización, Combinación, Internalización) sugiere que el conocimiento se crea a través del diálogo y el intercambio de experiencias. Y para ello, las herramientas visuales «Visual Thinking»  son claves. En su ADN está la misión de hacer visible y más comprensible el pensamiento. Al aclarar y hacer más accesible la información, favorecen tanto una mejor externalización y que una mejor internalización del conocimiento tácito.

El arte de pensar sobre el papel

Antes de convertirse en uno de los novelistas más leídos del mundo, Stefan Zweig dedicó años de su juventud a una labor silenciosa y meticulosa: la traducción. Tradujo obsesivamente a poetas como Verhaeren y Baudelaire. Para Zweig, este no era un mero trámite, sino una base necesaria; creía que, para dominar la arquitectura de una lengua propia, primero había que aprender a desmontar y reconstruir la de otros. Entendió que cuidar el proceso no es una pérdida de tiempo, sino la fundación sólida sobre la cual se construyen cimientos más fuertes. En nuestra era digital, donde la inmediatez a menudo erosiona el resultado, el pensamiento visual (visual thinking) y la toma de notas visual (sketchnoting) nos ofrecen un camino de reconexión a esa meticulosidad, funcionando como una herramienta de plenitud mental (mindfulness) que respeta los tiempos de la cognición óptima . 

Al igual que Zweig necesitaba el texto ajeno para asentar su técnica, nuestro cerebro necesita externalizar la carga mental para pensar con claridad. En lugar de intentar hacer malabares con toda la información que manejamos, el pensamiento visual nos permite «descargar» los conceptos clave en el papel, liberando recursos mentales para las tareas más exigentes de resolución de problemas e innovación. Este acto crea una percepción de seguridad cognitiva que nos permite concentrarnos más sin las distracciones de las notificaciones digitales.

Una base sólida en el aprendizaje no se logra con la memorización pasiva, sino con la actividad generativa. (¡Qué curioso que la IA vaya acompañada del apellido generativa!) El pensamiento visual se basa en la doble codificación: la combinación de palabras e imágenes activa canales cerebrales paralelos que mejoran notablemente la retención y la comprensión, según la investigación en ciencias cognitivas.

A diferencia del desplazamiento infinito (scrolling) de las pantallas que genera una «visión de túnel», el papel físico permite crear un mapa espacial de la información. Nuestro cerebro evolucionó para navegar por paisajes. Somos, no lo olvidemos, herederos de nuestros ancestros que debían, cuando salían de la cueva, observar el paisaje y detectar las oportunidades de supervivencia (es por eso funcionan mejor las pizarras horizontales y a la altura de nuestros ojos que mirar hacia abajo a una Tablet, va contra natura). Se recuerda mejor una idea cuando se puede asociar a una ubicación física en la página. (Nota mental: regalar en el próximo cumpleaños a vuestros hijos o sobrinos un juego de Memory: eso sí, preparaos para perder, su cerebro aún está virgen, no así el nuestro).

Es en este proceso de síntesis donde la información objetiva se convierte en conocimiento personal y duradero.

Zweig entendía que el resultado final dependía de la paciencia en el proceso. El pensamiento visual abraza el «medio desordenado» de la creación. Crear un boceto es, en esencia, una conversación entre el ojo, la mano y el papel; un diálogo donde las ideas no llegan ya terminadas, sino que emergen durante el acto físico de dibujar. ¿ O acaso no estamos olvidando también el placer de conversar?.

El movimiento es el fundamento del pensamiento. El uso de superficies no permanentes, como pizarras o papel, nos invita a tomar riesgos y experimentar, permitiendo que incluso los conceptos que inicialmente parecen «débiles» se refinen hasta convertirse en soluciones sólidas. ¿No es cierto que el Design thinking y la iteración asociada al MVP (Mínimo Producto Viable) no son sino un bocetado continuo asociado a un proceso de inteligencia colectiva?

En definitiva, cuidar el proceso de pensar sobre el papel no es solo un método de trabajo, es un ejercicio de concentración plena que nos obliga a ralentizar el flujo incesante de datos para dejar que las ideas maduren. Al igual que los años de traducción de Zweig, cada trazo en nuestro bloc o libreta es una piedra más en la construcción de una mente más resiliente, creativa y conectada con su propio potencial. Sé atrevido y rétate: no te importe hacerlo mal primero, ensucia el papel y “piensa “con las manos; es ahí donde reside la verdadera solidez del resultado final.



El «slop» o basura digital generada por IA

Esta infografía resume una problemática silenciosa pero masiva que estamos enfrentando en la red: la llegada del contenido «slop».

Seguro que has sentido esa extraña sensación de vacío al deslizarte por tus redes sociales y encontrar vídeos impecables que resultan ser falsos o textos que suenan a manual de instrucciones. Estamos viviendo una inundación de basura digital generada de forma masiva por algoritmos cuyo único propósito es capturar nuestra atención para monetizarla, sin aportar valor real.

El riesgo real no es solo la saturación de nuestras bandejas de entrada, sino la degradación misma de nuestra cultura. De hecho, los datos ya lo confirman: en 2025 se publicaron en la red más artículos generados por IA que por humanos, según el informe de Graphite (https://graphite.io/five-percent/more-articles-are-now-created-by-ai-than-humans).

Como ilustro en el gráfico de cantidad frente a valor, al alimentar el ecosistema con estas fábricas de contenido zombi, permitimos un secuestro dopaminérgico que nos desconecta de la profundidad. Mientras el volumen crece de forma exponencial, el valor intelectual y emocional tiende a diluirse en cultura sin alma.

Si te interesa aprender a usar herramientas IA de forma creativa para generar visuales impactantes, te puedo ayudar con este curso.

Más allá del algoritmo: ¿Cuál es el propósito de nuestra profesión?

En la película The Boiler Room, Ben Affleck personifica una visión cruda del éxito: «No estamos aquí para ayudar, estamos aquí para hacernos ricos». Como analistas de datos y profesionales de la gestión, esta frase nos invita a una reflexión profunda: ¿Nuestra misión es descubrir valor real para el entorno o simplemente perfeccionar la extracción de rentas aprovechando la asimetría de información?

​El riesgo de la gestión «gamificada»

​A veces, la cultura corporativa —e incluso ciertos sectores de la función pública— cae en la trampa de los incentivos externos. Cuando el éxito se mide solo por indicadores materiales inmediatos o por cumplir reglas de un sistema «gamificado», corremos el riesgo de infantilizar nuestra conducta.

  • De la reacción a la intención: Si solo actuamos movidos por el premio o el castigo (el bono o la sanción), delegamos nuestra responsabilidad personal en el sistema.
  • La pérdida de autonomía: El liderazgo ético surge cuando recuperamos la capacidad de actuar por una intención propia y no por un estímulo diseñado por terceros.

​Regenerar la confianza como activo profesional

​La confianza es el tejido que sostiene tanto los mercados privados como las instituciones públicas. Sin embargo, esa confianza se erosiona cuando el profesional se percibe como un «mercenario» que solo busca el beneficio material inmediato.

​Para trascender este modelo, es necesario que el analista o el gestor se pregunte: «¿Mi trabajo está generando una utilidad genuina o solo estoy moviendo capital de un bolsillo a otro?». Esta búsqueda de propósito es la que diferencia una ocupación mecánica de una verdadera profesión.

​La tecnología nos ofrece herramientas de una potencia sin precedentes. El reto no es solo saber usarlas, sino tener la madurez para decidir hacia qué fin las orientamos. La responsabilidad personal no puede diluirse en la inmaterialidad de los datos.

¿Crees que el actual sistema de incentivos nos permite mantener el foco en nuestra intención original, o necesitamos rediseñar nuestra cultura profesional para poner la utilidad social por encima del beneficio inmediato?

7 usos concretos de la IA en Visual Thinking

Mis investigaciones sobre las posibilidades que ofrece la IA en Visual Thinking me han llevado a integrar nuevas herramientas. Ofrecen perspectivas especialmente interesantes para estructurar y clarificar la información de manera eficaz. Lejos de ser simples complementos tecnológicos, estas herramientas también permiten cultivar nuestra creatividad y actualizar nuestros métodos de trabajo.

En un contexto donde innovar en las prácticas profesionales se ha vuelto esencial, te propongo 7  usos concretos a descubrir:

1. Interpretar diferentes tipos de mapas mentales

Gracias a las capacidades de reconocimiento visual de las IA actuales, es posible analizar un mapa mental dibujado a mano sobre papel o en una pizarra blanca. La herramienta puede identificar y extraer los puntos clave, facilitando enormemente la recuperación y el procesamiento de datos para realizar, por ejemplo, un acta o informe.

2. Resumir audio para crear visuales

El uso de herramientas de transcripción por IA permite extraer de manera estructurada los elementos más destacados de una reunión o una conferencia grabada en audio. Esta base textual puede convertirse después, manualmente o con ayuda de la IA, en un  visual de síntesis. Es una de las tendencias actuales de la IA.

3. Convertir un boceto en un mapa mental digital

El paso de lo hecho a mano a lo digital se simplifica gracias a la capacidad de la IA para reconocer la estructura  de un mapa mental. Puede generar el código necesario para transformar un boceto trazado a mano en un archivo digital, permitiendo profundizar en la reflexión y compartir el contenido más fácilmente.

4. Generar una biblioteca de iconos

La coherencia visual es primordial para la eficacia de una infografía o un mapa mental. La IA permite ahora crear bancos de iconos a medida con un estilo gráfico uniforme, asegurando que todos los iconos sigan la misma línea estética.

5. Convertir texto en infografías

Soluciones como Napkin AI o NotebookLM proponen ideas visuales para sintetizar textos largos. Estas herramientas constituyen una fuente de inspiración muy útil para diseñar sketchnotes u otros formatos de síntesis visual.

6. Crear hojas de ejercicios de lettering

Basándose en ejemplos de letras existentes, la inteligencia artificial puede elaborar ejercicios personalizados para practicar caligrafía o rotulación (lettering), ayudando a mejorar las habilidades de dibujo de letras.

7. Resumir visualmente un vídeo

La IA también puede apoyarse en el contenido de un vídeo para producir resúmenes estructurados. Esto permite obtener una visión general gráfica de los puntos clave tratados en un contenido audiovisual, como un vídeo de YouTube.


Conclusión y perspectivas

La IA se está convirtiendo hoy en un socio estratégico para los métodos y técnicas de pensamiento visual. Debemos utilizarla como una herramienta y no como un sustituto de nuestra propia creatividad.

Para ir más allá: puesta en práctica

Si deseas experimentar estas técnicas, organizo talleres de Visual Thinking con IA.

Dan Roam: el viaje de un visual Thinker

En el podcast Sketchnote Army, conducido por Mike Rohde (referente máximo en materia de sketchnoting), el autor de éxito Dan Roam (Tu mundo en una servilleta) comparte una travesía apasionante que conecta arte, ciencia y Visual Thinking. 

Del dibujo infantil a la claridad profesional
Desde niño, el dibujo fue para él una herramienta para poner orden en un mundo confuso. Esa inclinación natural hacia lo visual se transformó con los años en una metodología profesional para aclarar la complejidad a través de imágenes.

Ciencia y arte: un mismo lenguaje visual
Durante sus estudios universitarios, Roam descubrió una verdad reveladora: las reglas que rigen la composición artística y las que estructuran la química orgánica comparten una lógica visual común. La proporción, la estructura y el equilibrio son principios que guían tanto una pintura como una molécula. Esa conexión lo llevó a diseñar su propia carrera interdisciplinaria entre biología, química y bellas artes.

Consultoría visual: de lo analógico a lo digital
Sus primeros trabajos se realizaban con herramientas analógicas: cuchillas, pegamento y tipografías manuales. Pero cuando llegaron los primeros Mac y programas como PageMaker o FreeHand, Roam supo ver el cambio como una oportunidad . Mientras otros temían perder su oficio, él entendió que la tecnología liberaría tiempo para lo esencial: pensar y comunicar mejor.
Modelo de negocio
Roam plantea un ecosistema sostenible basado en tres pilares: la consultoría visual, la creación de contenidos (libros, cursos, materiales) y las charlas. Cada componente alimenta al otro en un ciclo continuo de aprendizaje, aplicación y enseñanza

El éxito editorial
Su carrera profesional se desarrolló en paralelo con una profunda reflexión sobre cómo comunicar ideas complejas de forma simple. Esa exploración cristalizó en una serie de libros que marcaron el Visual Thinking

 

El futuro: la IA como nueva frontera creativa
Roam observa la irrupción de la IA generativa como un punto de inflexión comparable al paso del diseño analógico al digital. Advierte que la tecnología puede ser una aliada para democratizar la creatividad, pero también una amenaza si se usa sin ética ni sentido. De ahí su lema, inspirado en Austin Kleon: Steal like an artist —robar con honor, reconocer las fuentes y crear algo que importe.

Para él, el desafío no está en resistirse al cambio, sino en aprender a usar las herramientas sin perder autenticidad. El peligro no es que la IA cree por nosotros, sino que nos vuelva dependientes de ella.

Hacia una nueva versión del pensamiento visual
Su próximo proyecto, The Back of the Napkin 2.0: Solving Problems and Selling Ideas with the Robot, promete explorar la colaboración entre el pensamiento humano y la inteligencia artificial. El objetivo: enseñar a usar el Visual Thinking para navegar la complejidad contemporánea sin perder lo que nos hace humanos.

Dan Roam nos recuerda que la verdadera creatividad consiste en transformar la confusión en claridad. Las herramientas cambian, pero la necesidad de sentido, de aprendizaje y de conexión genuina permanece.

Aquí puedes mira el episodio completo del podcast (en Inglés).

 

 

Comunicación visual: lo que necesitas saber en 2025 (según Canva)

El último informe «The State of Visual Communication 2025» publicado por Canva, con un diseño visual impresionante, nos aporta información muy interesante sobre la comunicación visual actual hoy en día. Para crear este informe, Canva entrevistó a 2.475 profesionales a través del instituto de sondeos Harris Poll en 8 países diferentes, incluyendo España, Francia, India, etc. Canva también incluyó un estudio neurocientífico sobre el impacto de los contenidos visuales.

Principales cifras

  • 91% de los profesionales consideran que los elementos visuales permiten comunicar ideas más eficazmente que el texto solo.
  • Los contenidos visuales favorecen la codificación de la memoria un 74% más rápido que los soportes tradicionales.
  • Canva revela también que los documentos enriquecidos con elementos visuales generan hasta un 26% más de intensidad emocional, mejorando el compromiso y la comprensión.
  • Prueba de la importancia estratégica de esta competencia: 88% de los directivos entrevistados consideran hoy que la competencia visual es indispensable para acceder a responsabilidades de liderazgo.
  • Impacto organizacional: 84% de los directivos consultados señalan que las carencias en comunicación visual provocan retrasos y malentendidos en sus equipos.

Las nuevas generaciones, cada vez más visuales

Según el informe de Canva, los adolescentes y jóvenes adultos de hoy son verdaderos «embajadores de la comunicación visual». Así, más del 90% de la Generación Z (personas nacidas entre finales de los 90 y principios de los 2010) afirman realizar su mejor trabajo cuando la comunicación es visual. Y el 87% considera que dominar las herramientas visuales es esencial para su carrera.
Un desafío real para las empresas: solo el 22% se definen hoy como verdaderamente «orientadas al diseño», justo cuando la diferenciación visual se vuelve imprescindible para atraer y retener estos talentos.

El auge de las funcionalidades IA

En 2025, la adopción de herramientas colaborativas, animación y funcionalidades de IA se dispara: generadores de imágenes, tableros interactivos, asistentes de presentación… Las cifras de Canva lo ilustran:
– 240 millones de usuarios activos mensuales
– Más de 35 mil millones de diseños creados
– 100 millones de usuarios en educación
– Canva posee ahora más del 54% del mercado mundial de software de presentaciones en línea.

La comunicación visual como palanca de transformación

La comunicación visual crea cohesión, facilita la comprensión y acelera la toma de decisiones. Según el informe, 61% de las empresas con una fuerte cultura visual afirman que se distinguen claramente de la competencia y refuerzan el compromiso de los equipos.
La adopción de elementos visuales ya no se limita al departamento de comunicación o marketing, es una palanca de transformación global — un desafío estratégico para cualquier organización preocupada por la innovación y la atracción de talento.