En la película The Boiler Room, Ben Affleck personifica una visión cruda del éxito: «No estamos aquí para ayudar, estamos aquí para hacernos ricos». Como analistas de datos y profesionales de la gestión, esta frase nos invita a una reflexión profunda: ¿Nuestra misión es descubrir valor real para el entorno o simplemente perfeccionar la extracción de rentas aprovechando la asimetría de información?
El riesgo de la gestión «gamificada»
A veces, la cultura corporativa —e incluso ciertos sectores de la función pública— cae en la trampa de los incentivos externos. Cuando el éxito se mide solo por indicadores materiales inmediatos o por cumplir reglas de un sistema «gamificado», corremos el riesgo de infantilizar nuestra conducta.
- De la reacción a la intención: Si solo actuamos movidos por el premio o el castigo (el bono o la sanción), delegamos nuestra responsabilidad personal en el sistema.
- La pérdida de autonomía: El liderazgo ético surge cuando recuperamos la capacidad de actuar por una intención propia y no por un estímulo diseñado por terceros.
Regenerar la confianza como activo profesional
La confianza es el tejido que sostiene tanto los mercados privados como las instituciones públicas. Sin embargo, esa confianza se erosiona cuando el profesional se percibe como un «mercenario» que solo busca el beneficio material inmediato.
Para trascender este modelo, es necesario que el analista o el gestor se pregunte: «¿Mi trabajo está generando una utilidad genuina o solo estoy moviendo capital de un bolsillo a otro?». Esta búsqueda de propósito es la que diferencia una ocupación mecánica de una verdadera profesión.
La tecnología nos ofrece herramientas de una potencia sin precedentes. El reto no es solo saber usarlas, sino tener la madurez para decidir hacia qué fin las orientamos. La responsabilidad personal no puede diluirse en la inmaterialidad de los datos.
¿Crees que el actual sistema de incentivos nos permite mantener el foco en nuestra intención original, o necesitamos rediseñar nuestra cultura profesional para poner la utilidad social por encima del beneficio inmediato?